Cuando el corazón se aquieta, el alma habla. En ese silencio aprendemos que no estamos solos, que una luz más grande nos guía aun cuando no la vemos. Cada paso, incluso los que duelen, tiene un propósito que más adelante se revela con amor. Ver mi aplicación AppSheet ¡Me invitas un Cafecito! Lee aquí mi más reciente publicación Volver a mí - Taller de Autoconocimiento